Skip to content

Perros guía para discapacitados

La historia de los perros guía se remonta por año mil ochocientos veintisiete cuando, un escritor publica un libro en el que se recoge la historia de Joseph Resinguer, una persona natural de mil setecientos setenta y cinco y ciego desde los diecisiete años de edad, que había conseguido adiestrar a sus perros a fin de que le ayudasen en sus desplazamientos. Años después, Johann Wilkelm Kleim, vanguardista en la educación de las personas invidentes, publicó en la urbe de Viena el primer manual sobre el entrenamiento de perros ”lazarillos”.perro guia

No obstante, hubo que aguardar al final de la Primera Guerra Mundial, cuando cientos y cientos de soldados padecen ceguera a raíz de las lesiones en batalla, a fin de que se crease la primera escuela de perros lazarillos. Esta proeza se debe a un médico y se ubica en el año 1916.

En nuestros días existen escuelas de perros guías en numerosos países del planeta, incluyendo más de 11 escuelas en los EE. UU., 10 en Francia, 14 en el Reino Unido, 5 en Alemania y en Japon, 1 en Nueva Zelanda como en la República Checa, Sudáfrica e Irlanda, 3 en Italia, y 2 en Australia, Polonia, Bélgica y Holanda, Canadá, Noruega, Suiza, Israel y Rusia. En España existe la Fundación Once del Perro Guía.

La popularización de la idea de emplear perros como lazarillos se debe a la Sra. Eustis que visitó Alemania en 1995 y, agradablemente impresionada por el trabajo de los perros lazarillos en este país, escribió un artículo en el diario estadounidense Saturday Evening Blog post en 1927 que tuvo una enorme influencia entre las personas invidentes de los EE. UU. Tras esto, muchos invidentes se interesaron en adquirir un compañero canino con estas peculiaridades de entrenamiento.

Cómo son estos perros guías

El perro lazarillo es el fruto de un intenso entrenamiento. Se empieza eligiendo unos progenitores caninos con buenas peculiaridades de carácter a fin de que críen camadas de cachorros entre aquéllos que se marchan a elegir los más capaces para el adiestramiento. Las camadas han de ser de determinadas razas concretas. Los cachorros elegidos pasan a convivir con familias voluntarias donde deben medrar socializándose intensamente en diferentes entornos, a fin de que el can aprenda a amoldarse a todas y cada una de las situaciones posibles.
perro guia minusvalidos

Tras 12 meses con la familia voluntaria, el can retorna a la escuela de adiestramiento donde recibe educación intensiva a lo largo de 18 a 24 meses. No obstante, no todos y cada uno de los perros entrenados se transforman por último, tras el adiestramiento, en perros lazarillo. No todos sirven como perros lazarillos, lo que hace este proceso muy costoso. Adiestrar uno de estos perros cuesta unos cuarenta euros de media.

La finalidad del adiestramiento es lograr un animal obediente y cariñoso para su dueño, y sociable, paciente y amistoso con los extraños. Además de esto, ha de ser capaz de informar al invidente de la presencia de cruces y peldaños, y tener la habilidad de localizar pasos de cebra, entradas y salidas de todo género de establecimientos, y encontrar escaleras o bien paradas de autobús.

El perro lazarillo es un trabajador infatigable, mas es un animal vivo con sus necesidades materiales y cariñosas y el invidente debe aprender a cuidarlo apropiadamente y a tratarlo con cariño. Asimismo debe aprender a trabajar así como el can para lograr la tarea de guía y, por este motivo, debe pasar por una etapa de adiestramiento al lado del can.
Relacionarse con un perro lazarillo

Un perro lazarillo, como animal vivo que es, puede desconcentrarse en la realización de su trabajo a raíz de olores, ruidos o bien otros estímulos. Es esencial, puesto que, no distraer al can ni llamar su atención cuando efectúa su tarea. Cuando el perro lazarillo lleva puesto el arnés quiere decir que trabaja y todos alrededor deben actuar correctamente para no distraerlo. En este sentido, todas y cada una de las personas deberían saber de qué manera portarse frente a la presencia de un perro lazarillo. Ciertos consejos en el momento de relacionarse con un perro lazarillo incluyen:

  • No le temas, mas no le aproximes otro cánido..
  • Ignora al animal.
  • No le ofrezcas gominolas.
  • No tomes del brazo a una persona invidente que lleve un perro lazarillo sin ya antes hablarle.
  • No lo toques.
  • No toques el arnés.
  • Si una persona invidente con perro lazarillo te pide ayuda, acércate por el lado derecho, de forma que el mas quede a la izquierda. Si es preciso tomar del brazo al invidente, se va a hacer por su brazo izquierdo.
  • Los perros lazarillos están acostumbrados y capacitados para acceder y continuar al lado de sus respectivos amos en todo género de establecimientos; no les impidas el paso.

En España las personas invidentes pueden acceder con su perro lazarillo a lugares, establecimientos, alojamientos, locales y transportes públicos. Asimismo tienen libre acceso a los centros hospitalarios públicos y privados. El dueño del can debe poder acreditar que este cumple con los requisitos sanitarios y cuenta con la credencial oficial de perro lazarillo.

En torno a los 8 a 10 años el animal pierde facultades para su trabajo de guía a raíz de su envejecimiento. Muchos de estos perros retirados se quedan con su dueño invidente el resto de su vida, mas a veces esto no es posible y vuelven a la corporación que los ha entrenado, donde se les busca una familia adoptiva.

Tengo que hacer una merecido reconocimiento a los adiestradores de perros guías, puesto que es un gran trabajo que no está pagado en comparación con la gran labor que tienen que desarrollar estas personas para adiestrar estos espectaculares perros.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *